La Costa Sur de Islandia en Invierno

Montañas nevadas, volcanes activos, glaciares, playas negras, cascadas con arcoíris... Suena a paisaje de un cuento de fantasía no? Todo esto es real y lo puedes encontrar en el Sur de Islandia.

Blogs in Spanish

Montañas nevadas, volcanes activos, glaciares, playas negras, cascadas con arcoíris… Suena a paisaje de un cuento de fantasía no? Todo esto es real y lo puedes encontrar en el Sur de Islandia.

Marzo. La ruta comenzó desde Reykjavik, adentrándonos desde el interior hacia la ruta 1. Por esta zona, montanas nevadas y  humaredas de vapor de agua configuraban el paisaje. En el área se concentran algunas centrales geotérmicas, las cuales producen la mayor parte de la energía del país. Llama la atención su localización, totalmente aisladas de la población y a pie de montana, lo que nos hace pensar que no será muy fácil llegar allí como trabajador. Pasamos algunos volcanes disimulados por la nive: fire meets ice.

Una vez fuera de la zona interior, el paisaje empieza a cambiar. Un impresionante contraste de montañas, llanuras y un mar de fondo aparece de repente. Se asoman colores verdosos tras comenzar a derretirse la nieve. Un escenario impresionante.

Þorvaldseyri farm

Primera parada: vistas a dos montañas muy pinotrescas entre las cuales, asoma una pequena granja. El contraste de verdes, el negro de la roca volcánica y la nieve es algo muy característico de los paisajes de la isla.

Vík í Mýrdal

 

Segunda parada: un pequeño descanso para comer algo en la estación de servicios con el mejor paisaje que he visto nunca. Delante, un pueblito que descansa bajo una impresionante montaña seminevada. Detrás, una playa negra que, junto a peñones y una montaña, crean un escenario espectacular.

 

Sólheimajökull Glacier

Tercera parada: el famoso glaciar Solheimajoküll. Agua, nieve y hielo. Aquí conviven los tres estados del agua entre las montañas y la caida del glaciar. Impactante.

Reynisfjara Black Sand Beach

Tercera parada: las peculiares playas de arena negra y formaciones de basalto en Reynisfjara. Algo único e increíble. A parte del paisaje, algo que llama la atención es la fuerza del oceano. La potencia con la que rompen las olas en las orillas negras es algo digno de ver. Recomiendan no acercarse mucho a la orilla, las olas te pueden tragar.

Últimas paradas: no podían faltar dos de las cataratas más famosas de Islandia, Skógafoss y Seljalandfoss. Tuve la suerte de presenciar algo alucinante: los destellos de sol junto a las particulas de agua de las cataratas formaban un arcoíris en su caída. Las imágenes valen más que las palabras:

La vuelta a Reykjavik no dejó de sorprender. El atardecer dotaba al paisaje de otros colores. Mirar por la ventana era obligario.

Esta zona de la isla tiene mucho que ofrecer para aquellos que busquen aventuras en un escenario increíble. La ruta 1 desde Reykjavik está llena de paisajes imperdibles. Te recomiendo que te tomes tu tiempo y no te apresures por ver todo, disfruta de cada lugar en profunidad. Estos lugares no están hechos para verlos corriendo, hay que exprimirlos al máximo!

 


Send this to a friend